Kim West, la mujer que está enamorada de su hijo al que dio en adopción cuando niño

juntos
Una mujer que dio a su hijo en adopción hace 30 años dice que está enamorada de él y que quiere tener sus bebés. ¿Inmoralidad o síndrome psicológico? Kim West, una mujer inglesa de 51 años, está en una relación sentimental con su hijo biológico, Ben Ford, hace 2 años, luego que el joven la contactara a través de una carta en 2013, según publica el diario británico The New Day.

 

Sexo con su hijo
La mujer fue forzada a dar en adopción a Ben una semana después de que naciera y nunca más supo nada de él, según publica el diario británico New Day y recoge Metro. Hasta que Ben, que estaba en Estados Unidos de América, le escribió una carta a su madre.
A partir de ese primer acercamiento la pareja se enamoró y hoy aseguran que su vida sexual es “increíble” y están planeando casarse, pero dicen que lo que tienen no es una relación incestuosa.

En declaraciones al diario New Day, Kim dijo: “Esto no es incesto, es ASG. Somos arvejas en una vaina y destinados a estar juntos”. La madre-pareja de Ben tiene claro que las personas tendrán una reacción adversa a su historia y que recibirán insultos de todo tipo, pero está dispuesta a luchar por su relación.

La atracción sexual genética (ASG, es inglés GSA) es un fenómeno de atracción sexual entre personas genéticamente cercanas como hermanos, primos de primer y segundo grado e incluso padres e hijos. Aunque no hay muchos estudios al respecto, algunos psicólogos dicen que miembros de una misma familia que crecieron separados podrían sentirse sexualmente atraídos al encontrarse en la edad adulta.

Kim dijo que comenzó a sentirse atraída hacia su hijo y empezó a tener “sueños sexys” con él. Confundida por sus sentimientos, acudió a Google y se sintió aliviada cuando leyó un artículo sobre la atracción sexual genética.

Ben, que vivía en Colorado, le contó a Kim que ya no sentía nada por su esposa. Ben dijo al citado diario que cuando conoció a Kim no pudo pensar en ella como su madre, sino como “un ser sexual”. La pareja se citó en un hotel luego de varios intercambios telefónicos, se dieron su primer beso y tuvieron “sexo alucinante” muchas veces. Tres días después, Ben le contó a su pareja que la dejaría y se iría con su madre.

Los tórtolos viven ahora en Michigan, donde son apoyados por otra pareja que vive una situación igual a la de ellos.

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